martes, 11 de febrero de 2014

Falacias



Me encanta ir a la biblioteca. Huele a cultura. Y esa tranquilidad. Parar de hablar y ponerse a pensar. Horas de silencio en honor a todo lo que nos enseñan los libros. Porque abrir un libro es abrir la mente. Pero no de la biblioteca les quiero hablar. Aunque estaba yo sentada tranquilamente en ese sitio paradisiaco para mí (yo lo llamaría el paraíso de la cultura), cómodamente en una butaca leyendo la revista "Mente sana". De un artículo suyo les quiero hablar. No lo pongo entre comillas por tratarse de un título, sino porque se trata de una falacia cuando llaman así a tal revista. 

Es verdad que también se aprenden cosas, pero ¿cómo va a desarrollar la gente una mente sana con ciertos artículos que más bien fomentan lo contrario? Pero basta de charla, les voy a explicar de qué se trata. El artículo pretendía (si bien no me equivoco) fomentar un estilo de vida saludable. Y todo bien hasta llegar a un apartado en el cual hablaba sobre mantenerse en un peso, según ellos, sano. Se explica que la obesidad puede provocar diabetes, muerte, etc... Y dedican todas esas líneas a eso. ¿Y qué pasa con el bajo peso inducido? Por qué no nos explican que produce iguales fallecimientos que el sobrepeso? Por qué no se habla de que ser demasiado delgado es igual de insano que ser obeso? Y eso sin ni siquiera indicar qué se entiende por obeso (con que uno/a tenga un poco de barriga ya se le considera algo obeso).

Creo que de todas las chicas (con los chicos no he hablado mucho de esto) que conozco, ninguna que yo considere que tenga peso ideal me ha dicho: estoy contenta con mi peso. Tener peso ideal es ya verse gorda/o. Hace falta tener delante del espejo un esqueleto. Es eso lo que entendemos hoy en día por delgado. La carne de los huesos no es sinónimo de salud, es sinónimo de estar en cierto modo, algo relleno. Y entonces, qué pasa con la grasa? De eso ya ni hablamos. La típica barriguita es motivo de complejo para tantas chicas. Porque la sociedad nos prepara para los complejos. Pero eso ya lo sabemos todos lo de los modelos de las revistas (no hay ninguna gorda), las de la tele(los obesos son motivo de burla)...y todo ese rollo que ya sabemos. Pero no para allí la cosa. Esa es la publicidad formal de la anorexia, bulimia y otros similares. Pero se esconde detrás una más gorda: la subliminal. Como el artículo del que les estaba hablando.

 No entiendo qué saca la sociedad con eso. Porque si estaríamos gordos, comeríamos más y eso pretende la publicidad, que consumamos, ¿no? En fin. Yo te animo que si tienes algo de carne en los huesos, por favor, ¡no te consideres gorda/o! ¡Eres perfecta/o! Te lo prometo.

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