viernes, 21 de febrero de 2014
martes, 11 de febrero de 2014
Eternamente inconformes
¿Qué necesitamos para estar conformes con aquello que poseemos? Por qué siempre pasa que elegimos el camino del "ni contigo, ni sin ti”?
Es necesario, dicen, encontrar a nuestra mitad. Como si fuéramos incompletos sin pareja. Pero a veces la felicidad que se anhelaba al encontrarla es sustituida por el infortunio. Puede que sea cierto que realmente es necesario encontrar una media naranja. Y si no es asi, todo sale mal.
Es necesario, dicen, encontrar a nuestra mitad. Como si fuéramos incompletos sin pareja. Pero a veces la felicidad que se anhelaba al encontrarla es sustituida por el infortunio. Puede que sea cierto que realmente es necesario encontrar una media naranja. Y si no es asi, todo sale mal.
¿Será la falta de empatía la única causa de las discusiones? ¿Será que el miedo que produce la soledad y el deslumbramiento de lo idílico nos impulsa atarnos a una persona con la cual no tenemos un importante nivel de afinidad? ¿Pero podemos excluir la posibilidad de que algunas personas realmente no saben estar bien con pareja o sin ella, independientemente de la compatibilidad?
Si la madre naturaleza no procura la multiplicación de nuestro ser, puede aparecer la sensación de incompleto o incluso vacío.
Si la madre naturaleza no procura la multiplicación de nuestro ser, puede aparecer la sensación de incompleto o incluso vacío.
Personas que dejan su fortuna en poder realizar este milagro .Y al tenerlo a veces desean un psicólogo, a una Supernanny y unos Superabuelos.
Que alguno de los tres aparezca igual que el genio de la lámpara de Aladino a cualquier hora y por arte de magia. Inquietud al pensar que tal vez se equivoquen en la educación que les entregan, las carencias o el mal que les podría ocurrir a los hijos hacen que vivan igual de desesperados que en el momento inicial cuando simplemente anhelaban tenerlos.
-¿Qué debemos hacer entonces? Pues respirar. Respirar hondo. Posibilitaremos la oxigenación de nuestro cerebro y así la capacidad de visualizar que la realidad es esta y debemos aceptarla. Nos produce a veces el mismo nivel de estrés tanto la carencia como la posesión. Si no tenemos, deseamos y si sostenemos algo el miedo a perderlo o el cuidado que precisa nos atormenta. Si no aceptamos que no existe un estado completo de falta de anhelos nunca seremos felices.
Oscar Wilde dijo: “Sólo hay dos desgracias en esta vida: una, es no conseguir lo que uno quiere; la otra, conseguirlo".
En cuanto al dinero...según nosotros, es uno de los pilares básicos que sostienen la felicidad.
-¿De qué me sirve tener amor si vivo en la calle? De que me sirve la salud en estas circunstancias si pronto la perderé por falta de alimento e higiene, es lo que argumentaría un mendigo.
Pero, si tenemos dinero preciso para sobrevivir, intervienen los caprichos. Y al final, los mega-caprichos. Y es cuando nos damos cuenta que no es suficiente.
Nunca es nada suficiente para aquel que no sabe apreciar aquello que sostiene. Uno puede pisar el oro sin saberlo, porque no se molesta en mirar hacia bajo. Está demasiado preocupado en contemplar las nubes.
Falacias
Me encanta ir a la biblioteca. Huele a cultura. Y esa tranquilidad. Parar de hablar y ponerse a pensar. Horas de silencio en honor a todo lo que nos enseñan los libros. Porque abrir un libro es abrir la mente. Pero no de la biblioteca les quiero hablar. Aunque estaba yo sentada tranquilamente en ese sitio paradisiaco para mí (yo lo llamaría el paraíso de la cultura), cómodamente en una butaca leyendo la revista "Mente sana". De un artículo suyo les quiero hablar. No lo pongo entre comillas por tratarse de un título, sino porque se trata de una falacia cuando llaman así a tal revista.
Es verdad que también se aprenden cosas, pero ¿cómo va a desarrollar la gente una mente sana con ciertos artículos que más bien fomentan lo contrario? Pero basta de charla, les voy a explicar de qué se trata. El artículo pretendía (si bien no me equivoco) fomentar un estilo de vida saludable. Y todo bien hasta llegar a un apartado en el cual hablaba sobre mantenerse en un peso, según ellos, sano. Se explica que la obesidad puede provocar diabetes, muerte, etc... Y dedican todas esas líneas a eso. ¿Y qué pasa con el bajo peso inducido? Por qué no nos explican que produce iguales fallecimientos que el sobrepeso? Por qué no se habla de que ser demasiado delgado es igual de insano que ser obeso? Y eso sin ni siquiera indicar qué se entiende por obeso (con que uno/a tenga un poco de barriga ya se le considera algo obeso).
Creo que de todas las chicas (con los chicos no he hablado mucho de esto) que conozco, ninguna que yo considere que tenga peso ideal me ha dicho: estoy contenta con mi peso. Tener peso ideal es ya verse gorda/o. Hace falta tener delante del espejo un esqueleto. Es eso lo que entendemos hoy en día por delgado. La carne de los huesos no es sinónimo de salud, es sinónimo de estar en cierto modo, algo relleno. Y entonces, qué pasa con la grasa? De eso ya ni hablamos. La típica barriguita es motivo de complejo para tantas chicas. Porque la sociedad nos prepara para los complejos. Pero eso ya lo sabemos todos lo de los modelos de las revistas (no hay ninguna gorda), las de la tele(los obesos son motivo de burla)...y todo ese rollo que ya sabemos. Pero no para allí la cosa. Esa es la publicidad formal de la anorexia, bulimia y otros similares. Pero se esconde detrás una más gorda: la subliminal. Como el artículo del que les estaba hablando.
No entiendo qué saca la sociedad con eso. Porque si estaríamos gordos, comeríamos más y eso pretende la publicidad, que consumamos, ¿no? En fin. Yo te animo que si tienes algo de carne en los huesos, por favor, ¡no te consideres gorda/o! ¡Eres perfecta/o! Te lo prometo.
Prejuicios
Años atrás
los hombres justificaban su ausencia en las labores de la casa con su carencia
de tiempo frente a las mujeres. Hoy ya ni siquiera justifican nada. Eso es cosa
de mujeres porque alguien lo dijo una vez y ya está. Pero ¿qué hará a una
persona más intelectual que contrastar siempre sus propias teorías?
Casas tristes
que esperan ser limpiadas por dos manos pequeñas y cansadas con un hombre
egoísta y sucio calentando todo el día el sofá. Le pedí un día a un machista que me explicara el por
qué. Lo único que fue capaz de decirme es que las mujeres están hechas para
eso. Me hizo reír. Porque hace tiempo que las mujeres trabajan también y eso
que decía era un argumento válido en la época de mi bis-abuelo cuando la gente
estaba demasiado cerrada en su propia
ignorancia como para darse cuenta que ampliamos el campo de diferencia entre
hombres y mujeres más de lo que no es permitido.
Hombres
que se olvidan que detrás del sentimiento amoroso que caracteriza a las mujeres
debido a su predisposición a ser madres, se esconden unos seres racionales con
cerebro; no solo alma.
Pero vamos
a seguir con este individuo del que le estaba hablando. Resulta que el mundo se
equivoca, que las mujeres no deberían trabajar fuera del hogar. Pero también
resulta que gracias a la paciencia e inteligencia de una mujer es capaz de leer
y escribir. Nunca entenderé cómo es posible que existan hombres que hablen tan
mal de las mujeres cuando ellos mismos han sido criados por ellas. Es como si dijéramos
que ha salido un buen discípulo de un mal aprendiz. Y no intenten justificarme
eso diciendo que les ha servido de mal ejemplo, porque si tú no sabes cómo se
escribe la letra "A" y te lo enseñan mal, mal lo aprenderás también.
Pero eso
no es lo peor de todo. No es lo peor que diga que ese es su rol en esta vida:
cuidarle. Lo peor de todo es que a veces dice que gracias a ella su vida es
desgraciada. Y lo que es aún peor es que ha hecho que ella de verdad crea con
toda su fuerza que el hecho de que le limpie los calcetines y los platos le
hace más mujer.
Pero
yo no quiero un hombre que me proteja, porque la protección implica
dependencia. Tampoco quiero un hombre que no me deje hacer nada justificando
que soy frágil. Solo quiero que me deje ser yo misma y repartirnos el trabajo
de la casa si ambos trabajamos.- le contesté dejándolo solo.
Y no sé
porque pero la gente confunde la justicia, la igualdad de sexos con el
feminismo. Yo no me atrevería en ningún momento afirmar que las mujeres son
especiales, ni mucho menos que sean superiores a los hombres. Solo quiero
justicia. Porque encuentro ridículo que nos hayan dado derecho de trabajar
precisamente para dejar de hacerlo en el hogar y ahora tener doble trabajo.
Mucha
gente vive en el pasado. Mucha más de la que nos podemos imaginar. En verdad,
me provocan lástima.
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